El niño castigado a mirarse en el espejo

Es un caso más de persona inquieta, un adulto que de niño resultó insoportable para profesores y compañeros de colegio debido a su TDAH; un talento escondido que no casaba con el entorno establecido ni por carácter ni por inquietudes. Richard Branson ha afirmado en alguna ocasión que “la educación formal y yo nunca estuvimos hechos el uno para el otro. Tenía dislexia y lo que supongo que ahora se llamaría déficit de atención”. El adolescente que abandonó el colegio con 15 años hoy es el alma de Virgin, una de las empresas más importantes del mundo y él mismo se ha convertido en referente para todos los empresarios que buscan entender el mundo de la empresa desde un punto de vista eficaz, competitivo, inteligente y rentable. Y además, pasárselo bien.

Branson ha demostrado que todo esto es posible. Y para ello se basa en una serie de máximas que presiden tanto su vida como su trabajo, fácilmente identificables para todos. Pero la pregunta es, ¿por qué los demás no nos hemos dado cuenta de esto, que parece tan evidente, igual que lo ha hecho él?

Por ejemplo, Branson cree que el fracaso puede inspirar las mejores ideas, algo en lo que coincido plenamente con él; porque a veces los mejores ejemplos son los de quienes, a pesar de fracasar una y otra vez, no dejan de intentarlo y además te animan a que tú hagas lo mismo.

Otra de sus acertadas ideas es la de aprender por medio de la reflexión, pararse a pensar, como lo hacía él de niño cuando sus padres le castigaban a estar mirándose al espejo durante cinco minutos tras haber dicho algo desagradable de otra persona. “Mirarme en el espejo durante cinco minutos no era muy divertido, así que dejé de criticar a la gente”. Branson se siente agradecido por aquel castigo y  ahora afirma: “como líder, uno tiene que buscar lo mejor de las personas y eso es muy, muy importante. Hay que dejar que las personas hagan lo que saben hacer, no hay que criticarlos cuando cometen errores y hay que elogiarlos cuando hacen cosas buenas”.

En la misma línea no es extraño que haya afirmado en alguna ocasión: “dota de formación, herramientas y confianza a tu gente y te llevarán al fin del mundo”.

Richard Branson, el niño inquieto y rebelde cree firmemente en la vida familiar y la considera el punto de partida del crecimiento personal. Por eso le dedica todo el tiempo posible, logrado gracias a que es capaz de delegar en las personas de su equipo. De nuevo, confianza en la gente. Y humildad: ser capaz de reconocer la valía de quienes te rodean tanto o más que la tuya propia. La familia es su “gran tema” y en él se concentra.

Al mismo tiempo está convencido de que para que las cosas cambien se ha de empezar por abajo trabajando y emprendiendo a través de nuevos proyectos; por eso las ayudas a los que empiezan forman parte de su trabajo diario. Por eso y porque al mismo tiempo suponen una gran oportunidad empresarial y un reto tanto personal como de cara a sus empleados. En el Caribe y Sudáfrica ya tienen nombre: “Centro de emprendimiento Branson”.

Hasta ahora la radiografía de este caso de TDAH, no arroja resultados negativos: una vez más, gana la creatividad, la capacidad de concentración en lo que nos gusta, la planificación de objetivos y la humanidad. Richard Branson ha sabido innovar más rápido que los demás y lo más importante: es capaz de hacer emocionante su trabajo y transmitir ese entusiasmo al resto de empleados de la compañía.

Desde su posición de cabeza visible de Virgin su opinión cuenta y mucho; por eso tiene voz en temas tan importantes como la pena de muerte o el uso de drogas, sobre los que se ha pronunciado en repetidas ocasiones.

Su estilo puede resultar extravagante para muchos; sin embargo yo creo que es valioso precisamente por eso, por arriesgado y audaz. Y más que extravagante me parece auténtico. Desde que fundó Virgin en 1972, la empresa no ha parado de crecer y de aquella cadena de tiendas de discos ha pasado a crear vehículos especiales con los que pretende llevar pasajeros al espacio en un breve plazo de tiempo. Esto es Virgin Galactic, uno de los muchos brazos de la compañía.

Pero no todo es tecnología: gestiona una bodega en Sudáfrica, creando sus propios vinos, otra de sus pasiones.

Branson rompió los moldes para hacer sólo una cosa: lo que realmente le gusta. Juzguen el resultado.

2 Comentarios

  • Me ha encantado tu post Antonio. Me encantaria saber educar a mi hijo(TDAH) e hija (dislexia) correctamente para que aprendan a sacar su potencial. Estos escritos siempre me animan 🙂
    Casualmente soy amiga de Xavi Gabriel(propietario de La Bruixa d’or) y quien será el primer turista espacial español y es coofundador de la Virgin Galctic. Otro personaje super interesante en su trayectoria de vida. Un crack. Gracias por compartir historias maravillosas.

    • Antonio Renom Antonio Renom dice:

      Gracias a ti Claudia.
      Con paciencia, dedicación y amor seguro que lo conseguirás.
      Me alegra poder aportarte buena energía en tu misión de vida como madre, seguiré compartiendo más contenido que pueda animarte, espero sigas por aquí para verlo.
      ¡Un abrazo!

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